Espumoso y humeante

Espumoso y humeante
Ya que me vinieron a ver, quedénse para el cafèl

lunes 9 de noviembre de 2009

Los poetas participantes en el II Festival Internacional de Poesía de Puerto Rico


Poetas de catorce países se dieron cita en Puerto Rico en una jornada intensa en la que participaron de actividades por los cuatro puntos cardinales del país. De norte a sur, de este a oeste durante cinco días compartieron su arte con nuestros poetas y con nosotros, los puertorriqueños . Por Argentina, Ana María Mayol; por Bolivia, Juan Carlos Orihuela; por Costa Rica, Osvaldo Sauma; por Colombia, Juan Carlos Galeano; por Ecuador, Simón Zavala; por España, Javier Cabrera; por Honduras, Juan Ramón Saravia; por México, Efraín Gutiérrez de la Isla; por Nicaragua, María del Carmen Pérez Cuadra; por Panamá, Consuelo Tomás Fitzgerald; por Paraguay, Fernado Pistilli; por Perú, Melissa Allemant y por Venezuela, Arturo Gutiérrez. Junto a ellos cerca de un centenar de poetas puertorriqueños y residentes en Puerto Rico se unieron a la fiesta de la poesía.
Fotografías de algunas de las actividades en :
http://www.flickr.com/photos/hildahiriana/sets/72157622596106379/
http://www.picnik.com/Presenter.swf?setid=72157622596106379&bgcolor=13421772&size=400

viernes 6 de noviembre de 2009

La luna, esa luna

viernes 9 de octubre de 2009

De José Manuel Solá, poeta puertorriqueño

A Marcos Reyes Dávila

Tuvo que ser en Chile,
tuvo que ser en tierra de Neruda
y en el saludo abierto de tu mano inocente;
tuvo que ser allá por los viñedos
atardecidos de luz aconcagüina;
tuvo que ser en los sanfelipeños días
de aquel otoño gris y luminoso;
tuvo que ser en medio de la historia
tras las huellas de un Hostos de apostólico verbo
de trasandinas solidaridades,
de américas nacientes;
tuvo que ser en la poesía viva
del continente verde y mineral;
allá, en La Ligua, junto a robinson niño,
a maría zamora, a carlos orihuela,
con la palabra en pisco cada noche
bajo la multitud de las estrellas,
con tu hilda de pétalo apretada en el pecho,
en tierra de mistrales y de talas,
en las viñas del mar y en los valparaísos;
tuvo que ser en medio de todas las banderas,
que yo te conociera, hermano...

el autor es poeta puertorriqueño

miércoles 7 de octubre de 2009

Residente, calle 13: Homenaje a Mercedes


El mejor homenaje: la gente joven testifica

René Pérez, Residente del dúo Calle 13, hizo pública una carta que le escribió a Mercedes Sosa tras conocer de su estado de gravedad y su posterior muerte.

"Cuando me enteré sobre la condición de Mercedes rápido llame a su hijo para corroborar. Su hijo en lugar de quejarse y llorar me habló de cómo sentía tanto el que Mercedes nunca pudo regalarle un saludo telefónico a mi Papá para el día de los padres. Mercedes estaba en el hospital en estado crítico. No me salían palabras. Sólo le pude decir que tanto mi Padre como yo teníamos un sueño menos que completar, gracias al tema que Mercedes había grabado conmigo. Le regalé mis bendiciones, colgué y me puse a escribir esta carta" :

Estoy en el medio del océano atlántico. Sentado encima de una hamaca en una islita llamada Ukuptupu. Rodeado por arena, una cerveza, varios insectos, gente bonita durmiendo cerca, una libreta y mi bolígrafo de la suerte. Mirando pa’ mi lado izquierdo, pa’ donde la neblina tapa el mar y la noche tapa a las nubes comencé a recordar la primera vez que escuche a Mercedes Sosa. Una voz fuerte que recitaba las palabras de León Greco, “Solo le pido Dios” y que se había metido por las orejas de Pinochet para sembrarle en el tímpano las palabras de Julio Numhauser con “todo cambia”.

Esa voz que escuché le da esperanza a los habitantes de una islita que se ahoga en el mar Caribe. Su voz me conectó con todo lo que la escuela no me quiso enseñar. Me reveló todo lo que me trataron de esconder. Le inyectó vitaminas a una colonia deshidratada, a mi isla Puerto Rico, una isla que lucha poco porque sabe poco. La voz de Mercedes hizo que mi papá lanzara piedras cuando había que lanzarlas. Logró que un pueblo que siempre había sentido miedo sintiera menos miedo. Con su voz la bandera estadounidense se desaparece y mi bandera parece que está sola. ¡Mercedes hace magia!
Con su voz los desaparecidos aparecen y abrazan a sus madres. Logró que el folklore se escuchara más alto que una canción de Madonna. Le regaló sustancia a los jóvenes. Hoy muere, pero su voz queda como referencia para futuras voces. Mercedes Sosa fue una mujer que se atrevió a hablar como ningún hombre pudo.
Su voz es tan real como las necesidades latinoamericanas.
René Pérez, Residente

martes 29 de septiembre de 2009

Marcos Reyes Dávila: Estrella del norte


Mujer,
podadora de la niebla.
Tijeras tiene el ascua de tu piel,
jalón de estrella.

No te retires.
En mi la confusión
a veces crece entre golpes
como selva.

Cuando no estás reloj
despertador
estás reló al sueño.
Sin más utilidad
que un soplo de agua
o un puntapié de aire.
Sin más utilidad
que un madero en alta mar.
Sin más utilidad
que la estrella del norte.

Óyeme, oye,
acércate más hondo
-¿me escuchas?-
Auscúltame más cerca.
No permitas
que me ahogue y me disperse
cólera en la niebla.
Ábreme camino
a fuerza de tijeras,
que es timón de luz la estrella.
Y sigue sumándome tiempo,
reló de todas
las manzanas matutinas,
manzana de toda esperanza.

MRD
Goyescas en
Una lluvia tan grande de campanas

miércoles 23 de septiembre de 2009

¿Filiberto Ojeda Rios? Presente


Manifestantes repudian el asesinato del líder nacionalista. Foto: AP



La tarde del 23 de septiembre de 2005, día en que los
puertorriqueños conmemoramos el abortado grito de independencia
de 1868 en Lares, cae abatido por la balas del imperio el luchador
boricua, Filiberto Ojeda Ríos. Sin negar, de una parte,
el dolor que su partida física me provoca y, por la otra,
la ira de su asesinato por agentes del imperio,
me consuela saber que él no se dejaría capturar vivo. La
muerte alacanza sólo su cuerpo. Para todos Filiberto vive.
Sentada frente a mi computadora, leo el poema de Vicente.
¡Cuanto daría por ser poeta para escribirle, como Vicente,
a su vida y a
su muerte!
Tenemos pena y estamos consternados (como Benedetti frente a la
muerte del Che). Que la pena nos dure para siempre no es lo que quiere
Filiberto. Nos quiere de pie y luchando. Nos quiere vivos como él.
Desde su nuevo escondite nos comanda, no lo
dudes, Vicente.
Como Silvio me encuentro entre el "espanto y la ternura". El espanto
que me provocó el atrevemiento de los invasores y la enorme ternura
que despertó en mí, desde el primer momento, ese ya inmortal hombre
llamado Filiberto Ojeda Ríos.
La patria pasa lista: ¿Filiberto? Presente.

Cada boricua, machetero.
Hilda/ septiembre

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Arpa de sangre
Réquiem por Filiberto Ojeda Ríos


Marcos Reyes Dávila

Dispararon una lluvia de estrellas

por los muros de la patria
las ventanas del alma
y las puertas del silencio
construyendo sin quererlo
en las paredes puertas y ventanas
una noche estrellada de disparos
como una lluvia de cucubanos
Las paredes sangraron
Toda la noche sangraron rosas
por la puerta muda como un luto
Bajaron el escalón y corrieron por la calle
justo como dijo el Gabo
Son las cuerdas de un arpa de sangre
que canta a la libertad.

Marcos Reyes Dávila
septiembre 2005
Fotografía por Farrique Pesquera
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A FILIBERTO O LA PATRIA
Vicente Rodríguez Nietzsche

Filiberto Coquí, eres noticia.
Nuestro olvido pasó de largo
por tus Lares, sin oír
el cantar que melodiabas.

Este golpe asesino
repone
el 23 de septiembre
al fuego de la patria.

Clandestino y heroico
te encontrabas.
Asesinado vilmente
Por verdugos de una extraña patria
que se dedica a matar
niños en Irak y a producir metrallas.

De hoy en adelante, Filiberto Coqui,
cuando se invoque tu nombre
florecerán guajanas,
nuestra tierra parirá los bejucos
con que vamos a enlazar el cuello
de esos canallas...

23 de septiembre del 2005
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Filiberto Ojeda
Alberto Guzmán Lavenant


Nadie me hablo de ti, Filiberto.
Nadie me hablo de mi hermano
ni me entero que tu sangre era igual a la mía
Perdona Ojeda, que ignorara de tu vida.
Es más grande el dolor así, por tu muerte.

Puerto Rico es tu patria y por tanto la mía.
No te has muerto Ojeda, has nacido
y tu polvo será la semilla
de esa planta del Caribe que alimente a tu pueblo

sábado 29 de agosto de 2009

Ariel, en nuestro cumpleaños

"Ustedes nos educaron para ser felices" nos dijo mi hijo hace algunos años, agradeciendo su educación. No creo que exista una frase que recoja con más exactitud la intención de educar para la vida, para el amor, para todo lo bueno. Y no puedo, con palabras describir lo que sentí cuando lo dijo. Pero debo ser yo quién de las gracias porque él y ella, mis tesoros, dan a mi vida su razón de ser. El me obsequia cada mañana su sonrisa. Su abrazo es constante como la luz del sol. Es ese faro que me dirige cuando mi días se vuelven obscuros y revueltos.

Gracias amor, por el amor.
Mamá

sábado 22 de agosto de 2009

El vuelo : micro cuento

Empinaba el pie para mirar más lejos, allá donde el horizonte lo invitaba a tocarlo. Deseó fervientemente poder volar para alcanzarlo. "Si agitas los brazos con suficiente fuerza se transformaran en alas ." le dijo la mujer aquella con la que soñaba cada noche.
Lo hizo. Cerró los ojos, agitó los brazos . Sintió como su cuerpo se aflojaba en una dulce sensación de libertad. Se impulso con los pies y se lanzó confiado al vacío.
Ahora la mujer esa del sueño le pasea por el parque todas las tardes. Empuja contenta el sillón de ruedas mientras le señala los caprichosos diseños de las nubes.

Hilda/agosto/2009

sábado 15 de agosto de 2009

San Juan en septiembre

San Juan

viernes 7 de agosto de 2009

Marcos Reyes Dávila: Una ciudad quetzal de este Zelaya


A los hermanos hondureños que contra toda adversidad resisten y al hacerlo se juegan la vida y el destino de toda la América Nuestra.
Hilda

Al pueblo de Honduras- 2009.


Los andes no se extienden
por la américa central
Es cierto
Pero por toda la cerviz
de esta tierra vinculante
proliferan los volcanes
como ecos de las cumbres de Ayacucho.


Lo más alto y lo más bajo
recorre cada hilo de estas tierras
mitad quetzal
mitad buitre
a media luz
y a media sombra
donde el oro
se hunde a veces en el barro

Sin embargo, no llueve hoy a medias
Llueve torrencialmente
y una lluvia de meteoritos de otro tiempo
recorre hombro a hombro hoy
por las calles hondureñas
como el puño paloma
de una rosa blanca
más dura que el batallón
y las ballonetas de la hacienda
más dura que el golpista
a sueldo del imperio
y de la bestia
más duro que el soldado que dispara
contra su propia madre
que es su propio pueblo

Mano a mano se construye
el tejido enladrillado de los pueblos
los caminos
los auxilios
el templo del saludo
y la flor de la sonrisa
el pan sobre la mesa
el agua del amor
y su semilla
Mano a mano hermano
se levanta un país hasta las nubes
Mano a mano
de un amor preñado
en la paciencia ardiente
A mano de mujer
y a mano de hombre joven
A manos que recorren su caricia
por la arruga hambrienta de los viejos
para levantar todos juntos
el recuerdo de un tiempo de leyenda.

Es Bolívar que despierta ahora
del río de su sueño centenario
que despierta duro hondureño aquí
y en cada flor del magdalena,
que despierta gota a gota
lo mismo en el llano que en la sierra
Y despierta agua llanera en las calzadas
Y despierta libre machetero en la montaña

Dicen que los andes no se extienden
por las tierras hondureñas.
Pero estos años evocan sin embargo
la ilusión de la cuidad dorada
a medias coca inca
y a medias cacao maya
perdida en las brújulas y en los mapas
perdida en el nido del quetzal
ese quetzal
a orillas de Tegucigalpa

Esa ciudad de luz y oro
donde las campanas cantan poesía
de la mañana al mediodía
es la cuidad quetzal
de este Zelaya

Esa cuidad de tierra nuestra
donde llueve la semilla
y el sueño de sus frutos
y la alegría abraza cuerpo a cuerpo
a un pueblo entero
un pueblo que se levanta en este
bicentenario de la libertad de América
para cantar con heroísmo bolívar
lo que es un presidente que se yergue
y llega otra vez a sotavento
y a la altura limpia y transparente
de los heroísmos más puros
a la altura fecunda y sublime
nunca en vano
de su pueblo.
En la alegría
se destila la utopía

Hay un quetzal centella
que recorre los llanos y la sierra
Un quetzal que resguarda
en vilo
en su corazón
una purísima estrella
¡Hagamos quetzal-bala con las balas
Hagamos quetzal-puño con los palos
Hagamos quetzal-sangre con la sangre
Hagamos quetzal-pueblo con el pueblo
Y una cuidad-quetzal
de este Zelaya!

Marcos Reyes Dávila,
24 de julio de 2009



Taína para Poblete . Fotografías por Hilda Vélez