lunes 26 de diciembre de 2011
Blanca Navidad
La alcaldesa esperó ansiosa en el balcón a que apareciera el avión.
Fue toda una proeza conseguir fondos federales para importar nieve
fresca y forrar con ella las calles de San Juan. Le apenaba ver que
los niños puertorriqueños carecieran de una blanca navidad. Pensaba
en lo maravilloso que sería si esos mismos niños se parecieran, aunque
fuera un poco, a sus hermosos pares norteamericanos.
martes 25 de octubre de 2011
Danzantes de la angustia
En el aquelarre de la angustia
danzan por igual
los machos cabríos
la bruja mala del sur
las sirenas confundidas
de Odiseo
las tres des-agraciadas
gracias,
los besos mal besados
los machos cabríos
la bruja mala del sur
las sirenas confundidas
de Odiseo
las tres des-agraciadas
gracias,
los besos mal besados
los ojos deshojados
del recuerdo.
Hilda
2010
lunes 12 de septiembre de 2011
Para Don Pedro, en su cumpleaños
Albizu XXI
Marcos Reyes Dávila
En la herida

de este siglo xxi
que apenas comienza
en la quebradura
de su caricia de tigre
en esta nube negra
salpicada de polvo
y sangre
que apenas comienza
en la quebradura
de su caricia de tigre
en esta nube negra
salpicada de polvo
y sangre
cuando somos
todos
desposeídos
y esquilmados
torturados
y avasallados
y los asesinos
llevan cuello blanco
como la garduña que roe
Llevabas en los ojos
el parpadeo conmovido
de tu amor
y sobre el mentón
el punto final de tu victoria
Tu espíritu corre
como el agua por la tierra
Albizu seas
ha de ser la consigna.
¡Albizu seas!
Marcos
Reyes
Dávila
jueves 24 de marzo de 2011
De: Waldina Mejías
Una mujer puede hacer todo lo que hace
no por ser mamá , sino, por ser mujer
Mamá es una mujer como las otras:
es alegre, tiene canas, se enoja
trata de adelgazar aunque no de a de veras
está enferma
casi no se cuida
mi madre se equivoca
mi mami algjuna vez ha sido injusta
lleva sus cuantos errores a la espalda
sus pecadillos por allí escondidos
o deseados
pero mami crió a sus hijos ella sola
y a tres hijos más como a sus propios hijos...ella sola
mas era yo tan joven cuando madre quedó sola
que nunca pregunté cómo comimos siempre
y ahora todavía no lo se
pero tiene que ver con multiplicación de los pesares.
Ya que es una mujer como las otras
mi madre quiso más de alguna vez
reflorecer su amor
Pero los que idolatran el estéril espejo
no entienden
el prodigio
de la trasformación del oro en sueños
y si no derrotó en esta batalla
por lo menos a la rabiosa soledad
ya la tiene enjaulada como la bestia horrenda que es
por el claro milagro de los nietos.
Mi mamá nos recibe cuando estamos cansados
y caídos
pero no nos convierte las espinas en flores
orque nos enseño a quitarlas solos
y no es la más clara imagen de Dios sobre la Tierra
no alcanza requisitos para Santa
ni se parece en algo a la Virgen María
sin embargo
mamá puede reír aunque esté triste
madre puede amar aunque ella no sea retribuída
mami puede ayudar aunque ella esté también
necesitada/
madre puede trabajar aunque haya trabajado
hasta la madrugada/
mamá puede aguantar aunque ya no aguante más.
por eso

mamá es una mujer como las otras
una mujer, sencillamente un ser humano,
le dan derecho a serlo
sus cuidados su ternura su amor por los demás
su aguante en aguantar que ya me habría muerto
y por lo tanto que es esa mujer
me asombro
me inclino
me acorazo
y no sé cuánto más decir
cómo la quiero.
_____________
martes 25 de enero de 2011
De Marcos Reyes Dávila
Epílogo: La capitulación de los sueños:
Si aquello que ha sido
es lo que será..........León Felipe
Señor del Génesis
y el agua del viento de la vida:
si la luna ya no será
sino una calavera,
que interviene aqui se queda,
si el vuelo sólo será
ahora de caída
y todo seguirá la curva
de su quiebra,
si hemos de vivir, desayunar
y andar entre círculos cerrados
y formas que huyen sin cabeza,
si sólo será este hedor
a amor seco y quemado
y lo hermoso seguirá traspapelado,
entonces
Señor del Génesis
y el agua del viento de la vida
te lo devuelvo todo.
La arcilla y el soplo
que me diste
y estos huecos húmedos y ciegos
que dices tú que no se hicieron
para ver la imagen de los pájaros
sino para regar las cenizas
que riegan tus zapatos.
a la nada y al vacío,
donde no pueda sentir ya
este saqueo abonimable de la vida...
Y no me despiertes jamás!
La capitulación de los sueños
Fragmento final.
en Pájaros de Invierno
lunes 13 de diciembre de 2010
Acá, entre majas
Acá, entre majas
Entró apenas abrieron la galería. A esa hora existían pocas posibilidades de encontrarlo. No deseaba verlo, pero el catálogo del Museo anunciaba que la exposición incluiría esta vez la que el pintor consideraba su obra más preciada: la "Maja azul". "El sueño de una vida plasmado en el lienzo", añadía. La curiosidad junto a un sentimiento de íntima satisfacción terminaron irremediablemente por convencerla y allí estaba.
Con el anuncio en el catalogo llegaron los recuerdos. Primero, España, el Museo del Prado, la maja desnuda de Goya. El éxtasis, la fascinación frente a la pintura, la agradable sensación de su barba sobre su nuca..."se parece a ti" ..."te pintaré desnuda".
Trató durante mucho tiempo. No resultó buena posando. No lograba quedarse quieta. Entonces se le ocurrió usar una fotografía. Las largas sesiones en casi toda posición imaginable resultaron en cientos de fotos. Luego los bocetos, uno tras otro....descartados. Ninguno suficientemente bueno.
Entró apenas abrieron la galería. A esa hora existían pocas posibilidades de encontrarlo. No deseaba verlo, pero el catálogo del Museo anunciaba que la exposición incluiría esta vez la que el pintor consideraba su obra más preciada: la "Maja azul". "El sueño de una vida plasmado en el lienzo", añadía. La curiosidad junto a un sentimiento de íntima satisfacción terminaron irremediablemente por convencerla y allí estaba.
Con el anuncio en el catalogo llegaron los recuerdos. Primero, España, el Museo del Prado, la maja desnuda de Goya. El éxtasis, la fascinación frente a la pintura, la agradable sensación de su barba sobre su nuca..."se parece a ti" ..."te pintaré desnuda".
Trató durante mucho tiempo. No resultó buena posando. No lograba quedarse quieta. Entonces se le ocurrió usar una fotografía. Las largas sesiones en casi toda posición imaginable resultaron en cientos de fotos. Luego los bocetos, uno tras otro....descartados. Ninguno suficientemente bueno.
Una brisa leve roza su pelo. Está parada bajo el aire acondicionado. Esa brisa la carga suavemente hasta Nueva York. El museo Metropolitano de Arte Moderno. Allí "El nacimiento de Venus", la maja de Cavalier. Una imagen perfecta: la mujer que descansa plácidamente sobre el mar azul; el pelo flameante, la tez blanca, el brazo cubriendo los ojos. Recuerda que la abrazó con la misma pasión que años antes frente a la pintura de Goya. "Es como si hubieras sido su modelo..." dijo suavemente en su nuca. Con la pintura grabada en sus ojos como una visión regresó obsesivamente a la idea del retrato. Nuevas sesiones de fotografía, nuevos bocetos, largos días de entrega angustiosa a una pintura que parecía no estar destinada a su pincel.
Ahora le llega también el recuerdo de la ruptura. El dolor de perderlo, la desesperación, la propia obsesión por su regreso. Toda una vida de amor terminada en una noche, un adiós sin esperanzas.
Depuso sus recuerdos. Se desplazó despacio hacía la sala de exposición. Miró atentamente hacía todos lados. Las otras pinturas salieron a su paso. Disfrutó cada una. Quería llegar con naturalidad hasta la Maja. Eso le ayudaba a contener o al menos disimular su emoción.
Al fin. Allí estaba. Indescriptible. La mujer desnuda flotaba sobre un lecho azul lleno de elementos tomados de Goya, Cavalier, Giovanni, perfectamente armonizados con ese su modo tan personal de representar la imagen. Lleno de detalles, como un poema. La cabeza ligeramente arqueada y girada hacia la izquierda, la larga cabellera negra como bandera, la piel trigueña, los pequeños senos, las caderas estrechas, los ojos pequeños de párpados hinchados en un rostro de boca carnosa.
Se estremeció. El cristal del cuadro le devolvió su propio reflejo. Cutis blanco, pelo rojo, ojos grandes, labios delgados, amplio pecho. Una dolorosa sensación de haber sido nuevamente traicionada se apoderó de ella.
Se hubiera entregado al llanto pero otro recuerdo se sobrepuso a los anteriores y la regresó a la segunda vez que vió la "Maja desnuda". Esta vez en el Louvre de París, la exposición itinerante de Goya. Su compañero de entonces, fotógrafo profesional, un verdadero artista del lente, abrazándola emocionado por la espalda, le susurró, muy bajo, en la oreja: "se parece a ti..... te fotografiaré desnuda...."
Nunca comprendió su rotunda negativa.
Sonrió. Celebró junto a otros espectadores la belleza del cuadro. Se alejó pensando que entre hombres y mujeres no hay verdadera intimidad, que para los hombres toda mujer desnuda es una maja. Y todas creemos de verdad ser para ellos, la maja desnuda.
Hilda/ junio 2007.
miércoles 17 de noviembre de 2010
sábado 30 de octubre de 2010
El jangueo
La cabeza jangeaba* todas las mañanas con el hombro izquierdo que dormía a su lado. El cuerpo se movía entero de izquierda a derecha. La pierna izquierda, una coqueta empedernida, aprovechaba la coyuntura para echarse campechana sobre la correspondiente pierna. La mano izquierda, celosa como es, se colocaba juguetona sobre la cintura y con sus cinco deditos cosquilleaba suavemente el borde derecho del susodicho.
Eso cada mañana a las seis en punto, después del café.
Ya no janguean. Ahora la cabeza reposa sobre su almohada mirando al techo. La pierna izquierda se aburre al lado de su derecha y de vez en cuando le da un empujoncito.
La mano izquierda ya no encuentra nada que acariciar. Por eso se junta con su mano derecha y se colocan ambas bajo la propia cabeza. Desde allí se dedican a quejarse de que en esa posición les dará calambre.
La mano izquierda ya no encuentra nada que acariciar. Por eso se junta con su mano derecha y se colocan ambas bajo la propia cabeza. Desde allí se dedican a quejarse de que en esa posición les dará calambre.
2010
*jangueo: palabra que usan los jóvenes en Puerto Rico para referirse a juntarse para pasarlo bien.
Etiquetas:
cuentos,
cuentos de amor,
cuentos de hilda velez,
jangueo,
microcuentos
jueves 28 de octubre de 2010
Exilio
Las palabras, marcharon al exilio .
No roza ya
su murmullo
apalabrado de pasado
el cansado instante
del presente.
Exhausta de vacío
enmudeció la boca.
Depuesta la voz
se cerró el libro.
Queda el silencio
un hoyo negro
una hoja muerta
una sombra
un desencuentro
una sombra
un desencuentro
hacía la nada.
Hilda
2009.
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