miércoles, 12 de noviembre de 2008

De Marcos Reyes Dávila: Nunca terminan los besos

Para Papá Manuel, al iniciar su viaje.
.............por el amor

Nunca terminan los besos

No sé de dónde vienen, papá
Ni sé por qué son tantos

¿Recuerdas que te decía que tenía
un número imposible de besos para ti?
A veces los querías
Y a veces no los querías
Vienen desde entonces como las hojas
que caen en temporada en las arboledas
Como en la película de Zhivago
vienen con música de mandolinas.
Vienen como esas bandadas de pájaros
en el mar del cabo rojo
en la neblina de los campos
o en el viejo lago de Cidra
Vienen como el largo tren de ese viento que no termina

¿Y por qué no terminan mis besos para ti?
te pregunté
Te preguntaba
Empezaron aquella mañana en que te vi tirado sobre el piso
sin poder levantarte
y con ojos de niño asustado me miraste

Empezaron como un soplido de viento a llegarme los besos
no sé de dónde
ni sé por qué son tantos
No sé si vienen de Martí y Betances
o de la calle de caña de la palma
No sé si germinan por los papeles de tu escritorio
o bajo las sillas del bufete donde buceaba
si llegan con las migas del pan de agua
si saltan como peces de las brazadas
que me enseñaste
del cariño de tu silbo
de la paz imperturbable de tus siestas
o de tu trajinar
como unicornio en camiseta por la casa

Los besos que me llegan para ti
son acoginados y verdes
como el horizonte de tu paz
Son amapola anaranjada
puñaditos de lluvia
juguetitos de nubes
tornillitos de algodón,
clavitos de menta
Magos como aquellas pelotitas de azogue
como canicas de hule

Vienen de atrás
pasan por mí
y te persiguen
como una manada de caballitos de feria
te rodean como un gusano mecánico
porque fuiste siempre mi rey
mi mandarín

Los besos que yo tengo para ti papá
vienen de tan lejos
tan lejos como siglos
Pasaron por todos los caminos de Santiago,
por tu Jerusalem,
y por tu Meca,
Vienen lo mismo de Abraham
que desde el camino del Inca,
y la ruta de la seda
Son pedazos de coral
de la peña serrana
del tabacal de Carlos
la risa de Sinda
la tienda de dulces de Julio
o de las flores amarillas de José Arcadio
Algunos tienen pedacitos de fresa
otros escarcha de limón
otros traen una franja roja de arcoiris
un unicornio azul
una rosa amarilla
una casa verde
y llegan para ti como una lluvia de salvavidas
no sé si para salvarte
o si son para salvarme

No fuiste ni león
ni trapecista
ni payaso
pero abrías y abres las carpas de los circos
Fuiste el tanteo y la cautela
pero en tu pecho se erguía inexpugnable
la certeza y placidez de los abrazos
Eras y eres seguro y constante
como la hora del reló
y como los astros del cielo
Brillabas en el cielo de mi infancia
como brillas ahora
en el cinturón de aquel orión
Estrella de reyes que eres
que siempre fuiste, papá
¡El primero de mis reyes magos!


Marcos Reyes Dávila
12 de noviembre de 2008

5 comentarios:

Alina dijo...

HILDA QUERIDA
UN PADRE NUNCA SE IRA, PODRA NO ESTAR FISICAMENTE COMO QUISIERAMOS, PERO SU VOZ, SU OLOR, SU SONRISA ES ETERNA.
SIENTO UN NUDO EN LA GARGANTE Y UNA OPRESION EN EL PECHO Y UNAS LAGRIMAS QUE ENPAÑAN LOS ANTEOJOS.
QUE AMADOS SON LOS PADRES, SI ELLOS SUPIERAN CUANTO LOS NECESITAMOS SIEMPRE.... PERO SE TIENEN QUE IR, ES lEY INAPELABLE.
ME LLEGAN AL ALMA TUS PALABRAS, ME HACEN SENTIR COMO SI TAMBIEN LO RECITARIA PARA EL MIO.
TE QUERIO HILDA, GRACIAS POR DEJARME COMPARTIR TUS SENTIMIENTOS
ISA

Hilda dijo...

Alina querida:

Pienso como tu y te agradezco. Ese Papá Manuel no era mi padre, era mi suegro y lo amé mucho. El poema no lo escribí yo si no Marcos Reyes Dávila que era su hijo. Le agradezco a él permitirme colocarlo en el blog y compartirlo con todos ustedes.

Gracias por comentar
y va con un abrazo.
Hilda

julia del prado morales dijo...

Cariños para el poeta Manuel Reyes. Un poema muy tierno, al padre que se fue. Hermosos sentimientos, abrazos desde el Perú, Julia

http://vienenpajaritasdepapel.blogspot.com
http://Juliesusfotosyescritos.blogspot.com

Hilda dijo...

Me alegra que te gustara Julia, trasmitiré tu mensaje al poeta.

Anónimo dijo...

Es un poema tierno, cálido, no deja duda del amor del hijo y del padre.

Muy bueno.

Rosa

Las Meninas según Hilda

Hilda en las meninas

Mirando al cielo

amarilla de espaldas

Rosas de mamà

rosas de mama