martes, 8 de abril de 2008

Poemínimos


I. 
Pongamos el dolor en cualquier sitio
y al descuido.

La intención: que se nos pierda.

Agarremos la alegría por cualquier sitio.
La intención: que permanezca.

hilda/19/mayo/06.

II.
Tras de mi las heridas
marcan el camino
como las migajas del cuento.
No habrá regreso.
Los pájaros
comerán recuerdos.

hilda/julio/07

III.
Viajero

Tengo tanto amor
que sube del corazón
hasta mis ojos:
se vuelve lágrima.
Sube del corazón
a mi garganta:
se vuelve quejido.

Sube del corazón
hasta mi piel:
se vuelve calor.
Sube del corazón
a mi cabeza:
se vuelve recuerdo.


Me baja del corazón
a la entrepierna
se aloja, forajido
en mi caverna.

hilda/junio/07


IV.
Soledad

Acuéstate conmigo soledad.
Préstame tu mano fría
para enfriar mi pecho,
para acabar, de una vez
y para siempre
la amarga calentura
de este lecho.


hilda/2006.

V.
Nostalgia para el sábado

Los sábados me entra la nostalgia
esa que me sale de corazón adentro.
Contemplo por horas el retrato
pintado en las paredes del recuerdo.
Lo miro con mis ojos del presente,
que la nostalgia no vive en el pasado.
Miro esa imagen
deslucida, desgastada.
Como quién ve una pena ajena
que no duele
o como quién mira un reloj
que se quedó parado
en una hora vieja que no vuelve.


hilda/octubre/07

VI.
Te cuento que...

El instante fugaz no alcanzó
para grabar en mis labios
la huella ardorosa de su beso.
No, no alcanzó el instante
para grabar el calor de su amor
sobre mi cuerpo.
Se escurrió, se volvió avaro.
Se hizo nada.
Nos dejó así, sencillamente,
sin mañana.

hilda/agosto/07.



VI.
Viento de otra playa

No hay océano.
Estás aquí,

cerquita,dentro, siendo.

Eres quién fuiste.
Eres quién serás.
levantas mis mareas
calientas mis inviernos.

 Cesó el viento sur
  Las olas regresaron 

 a su  playa.
  Cesó  todo intento
de separar nuestros cuerpos.
  y el dolor....si,
se fue detrás del viento.

hilda/mayo/07



VI.
Como dos pirámides
del Sol en Teotihuacan
mis pechos se alzaron
para santificar tu fiesta
Desde allí bajaste río,
te alojaste, subterráneo,
en mi caverna.

hilda/2007.

2 comentarios:

Gabriela Bruch dijo...

Hilda : cuánta dulzura y profundidad en tus versos... Me gustaron mucho, sobre todo elprimero (lo tendré que aprender de memoria) y el último, tan mítico. Todo mi cariño
para vos, desde Argentina

azpeitia dijo...

Cuanta sensibilidad en lo que escribes Hilda, te desbordas como un río caudaloso en el invierno de lluvia y vientos...un beso desde azpeitia

Las Meninas según Hilda

Hilda en las meninas

Mirando al cielo

amarilla de espaldas

Rosas de mamà

rosas de mama