miércoles, 23 de enero de 2008

Tristeza


Tristeza

Llegas vestida con tu traje
Húmedo y gris, tristeza
Disfrazada de atardecer sombrío
Guardas en un baúl con llave
la mañana.
Doblas como sábana
y guardas también el mediodía.
Si permites la llegada de la noche
le quitarás estrellas,
prohibirás la luna,
así, que no se vea por lo obscura.
Serás por tu voluntad tristeza
una tarde que se quedó atascada,
atrapada , atrapada
y que por los siglos de los siglos
reina.

Hilda Vélez/junio/07

2 comentarios:

José Miguel dijo...

Sé muy bien de tristeza, que acompaña mis días y noches. Amiga incansable del infortunio que aremete mi vida contra lodazales. Es mi alma la que a gritos de dolor renuncia a vivir acongojada y perdida en este valle de tenebrosas incógnitas de desesperanza y olvido

Saludos.

Hilda dijo...

Gracias por compartir el sentimiento. Cuando escribí ese poema estaba muy triste, tal como dices, pero por suerte, ya superé esa etapa. Veo la vida, otra vez, como solía, con natural entusiasmo y alegría.

Deseando que también tu la superes
Hilda

Las Meninas según Hilda

Hilda en las meninas

Mirando al cielo

amarilla de espaldas

Rosas de mamà

rosas de mama