martes, 11 de diciembre de 2007

Añicos




Añicos


Todo en el mundo corta
como los añicos de un
cristal quebrado
en esta plaza de almas

donde perdí el pedazo
que se fue contigo
al despuntar el alba.

Cada día me enseñan
a olvidarte
la computadora  tu pañuelo
 las raíces que, creéme
ya no crecen en mi pecho
como crece
el musgo entre la piedra.

El olor
amargo
de una dalia traicionera
   me guió vidente hasta ésta playa
donde  la transparencia de la 
luz   me dejó ver
el fondo de tu mar enrarecido
  
para comprender por fin 
 que  ya 
cerraste todo  camino
hasta tu pecho.

Hilda/12/07

1 comentario:

Anónimo dijo...

Samuel Silva Gotay te ha enviado un vínculo a un blog:

Señora, es usted una gran poetísa. Ha sido una gran fiesta descubrirlo un día de Navidad. Ese es un poema mayor.Recibe un abrazo grande en este día tan especial. Sammy

Las Meninas según Hilda

Hilda en las meninas

Mirando al cielo

amarilla de espaldas

Rosas de mamà

rosas de mama