martes, 25 de diciembre de 2007

Salmo para Ariel 

No temeré mal alguno porque tu estarás conmigo.
Salmo 23.

Eres tu, el fruto de mi vientre.
La mano generosa
que me quita el miedo.
Mi vientre te dió la vida.
Tu amor me salva de la muerte.

Tu voz tan dulce, dulce
se arremolina en mi oído.
No tiras tus palabras al vacío,
tus palabras tienen cuerpo
tienen calor, dan cobijo .

Quieres que te escuche
cuando dices
que el amor tiene sentido,
que es útil y habita nuestra casa,
que el amor no se ha perdido.

Para probarme que el amor existe
unges mi cabeza con el aceite
que se desprende
de tu mirada clara
la misma que ilumina mis tinieblas
y  que me invita a caminar
mientras me ampara.

Tus manos desenredan
para mi la madeja del dolor,
Destejen afanados todo miedo.
Me invitas a tejerme
una vida diferente
con el mismo estambre
y con el mismo celo

Tu abrazo mío de cada día
me lo das hoy como el pan nuestro .
Fuerte, amurallado,
dejas  afuera el dolor y
la angustia de mis sueños

Tu sonrisa, camino de luz,
alumbra el camino de mi pena
atestigua el más grande amor
que irrumpe terremoto de la tierra
que colocas en mi manos y en mi pecho
cuando dices “amor” y piensas madre,
cuando piensas madre y dices tierra.

Hilda/08/2007

jueves, 20 de diciembre de 2007

La flor de Pascua





La flor de Pascua


La flor de Pascua, esa que adorna nuestros jardines y balcones en Navidad es americana como el cóndor o el quetzal, como el Amazonas o la Plata, como los Andes o nuestra Cordillera Central. Su origen se rastrea hasta mesoamérica, probablemente al estado de Guerrero en México.
Su nombre " cuetlaxóchitl " en lengua náhuatl, es toda una paradoja "flor de pétalos resistentes como el cuero, flor que se marchita". Simbolizaba una nueva vida para los guerreros muertos, renovación, renacimiento del sol .
Florece, como sabemos, en diciembre cuando el sol se vuelve tibio y se acortan los días. El pico de su hermosura roja es, para la mayoría, el solsticio de invierno. Es la hoja la que se torna roja porque la flor se compone de pequeños gránulos amarillos agrupados como una corona justo al centro de un grupo de hojas.

La contaminación lumínica es uno de los enemigos principales de la planta fuera de los invernaderos . No le permite distinguir los ciclos vitales de día-noche. Si queremos cultivarla en nuestros jardines tendremos que respetar la obscuridad de la noche .


No creo que exista una flor con más nombres que la Flor de Pascua, que es como la llamamos en Puerto Rico y otras partes del Caribe. Hoja encendida, Corona de los Andes, Flor de Navidad, Sijoyo, Flor de Santa Catalina y algunos otros más son los nombres de este símbolo del renacer, de la renovación, de la vida nueva, de las nuevas oportunidades.


La flor en la foto es de mi patio. Fue una vez de invernadero, pero ahora crece amplia y libre. Su flor se tornó roja desde noviembre. Tengo otra planta igual de grande pero más confundida. Al año pasado floreció en febrero, este año empieza a enrojecer, no se si por efecto de su propio proceso o por si se siente "abochornada" por la hermosura de su compañera de jardín. De todas formas contribuirá a extender el sentimiento navideño tal y como nos gusta a los puertorriqueños, florecerá para las "octavitas"*

Nada mejor entonces que una flor de pascua  para desearles a todos un nuevo año con una vida renovada, con nueva oportunidad para renacer y estar listos para perseguir la felicidad.





jueves, 13 de diciembre de 2007

Tarjeta de navidad


La Navidad es una época extremadamente importante para los puertorriqueños.

Comienza para la mayoría el día después de la celebración de Acción de Gracias (la versión puertorriqueña del Thanksgiving de los "gringos"). Es temporada de compras y fiestas. La alegría se extiende por todo ese periodo . También nos arropa en algún momento la nostalgia por los que no están, aquellos que cruzaron al otro lado de la laguna, aquellos que eligieron no estar y los que fueron forzados a alejarse.

Es también la temporada para el perdón y los regresos, de las despedidas y el empezar de nuevo con un año nuevecito y desconocido que iremos conociendo poco a poco.

Dejemos encendida la luz de la esperanza de despertar a un mundo más justo para todos.
Hilda

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Sigilosa


Sigilosa



Me quieres en tu vida sigilosa,
imperceptible liviana como viento,
que no ocupe espacio
que no tenga peso.


Entro a tu vidade puntillas
aunque quiero entrar alborotando.
Permanezco quieta a tu lado
donde quiero estar y sostenerte,
donde quiero estar y me sostengas.

En las buenas y las malas
estuvimos
En las buenas y en las malas
estaremos.



Entro con sigilo más lo que quiero
es entrar a viva voz y alborotando.
Lo que quiero es que mi grito llegue,
lo que quiero es despertarte el alma.


Hilda/febrero/07

martes, 11 de diciembre de 2007

Añicos




Añicos


Todo en el mundo corta
como los añicos de un
cristal quebrado
en esta plaza de almas

donde perdí el pedazo
que se fue contigo
al despuntar el alba.

Cada día me enseñan
a olvidarte
la computadora  tu pañuelo
 las raíces que, creéme
ya no crecen en mi pecho
como crece
el musgo entre la piedra.

El olor
amargo
de una dalia traicionera
   me guió vidente hasta ésta playa
donde  la transparencia de la 
luz   me dejó ver
el fondo de tu mar enrarecido
  
para comprender por fin 
 que  ya 
cerraste todo  camino
hasta tu pecho.

Hilda/12/07

jueves, 6 de diciembre de 2007

Violeta Parra





 

 "La Jardinera"

Para olvidarme de ti
voy a cultivar la tierra.
En ella espero encontrar
remedio para mi pena.
Allí plantaré un rosal
de los espinas más gruesas
tendré lista la corona
para cuando en mi
te mueras.
Coro:
Para mi tristeza
violeta azul,
clavellina roja
pa´mi pasión
y para saber si me corresponde
deshojo un blanco manzanillón.
Si me quiere mucho
poquito o nada
tranquilo queda mi corazón.




Creciendo irán poco a poco
los alegres pensamientos
cuando ya estén florecidos
ira lejos tu recuerdo.
De la flor de la amapola
seré su mejor amiga
la pondré bajo mi almohada
para dormirme tranquila.






Para mi tristeza
violeta azul
clavellina roja
pa´mi pasión
y para saber si me corresponde
deshojo un blanco manzanillón.
Si me quiere mucho
poquito o nada
tranquilo queda mi corazón.





Cogollo de toronjil
cuando me aumenten
las penas
las flores de mi jardín
han de ser mis enfermeras.
Y si acaso yo me ausento
antes que tu te arrepientas
heredarás estás flores
para curarte con ellas.




Para mi tristeza
violeta azul
clavellina roja
pa´mi pasión
y para saber si me corresponde
deshojo un blanco manzanillon.
Si me quiere mucho,
poquito o nada
tranquilo queda mi corazón.


miércoles, 5 de diciembre de 2007

Detenida

Detenida



En la tarde
los trinos callan.
Se disipa el perfume
de las flores.
Se van con la luz
pétalos y olores
El cielo se sonroja.
Se mancha de sangre
cuando lo embiste,
decidido, el sol
en el poniente.
Desde allí avisa a la noche
que ya empiece.
Descansa el sol
la noche entera
Yo, atardecer
sigo detenida,
en una eterna y dolorosa
espera.

Hilda/ 1970.

sábado, 1 de diciembre de 2007

De Marcos Reyes Davila



Hilmar


Para ti, mar y más;
para ti que eres sol conmigo
-siempre en sombras-
hoy que recibo
en pulso manso
tu abrazo de luna y primavera.
Te recibo hilando
tu luz blanca,
admirando en tu radiografía

la transparencia,
 

Tu, latido fiel, energía vital,
como esta poesía
que también es mar y más...
¡Ahí, ahí te cogí, Hilmar,
mar fiel hecha piel buena
de amor mejor!.
Suero, calor, pulmón mío
que me da vida en aire
y gasolina;
feminitura naciente
y dialéctica de aires acondicionados;
granos de azúcar y sal,
conjunción del sol nuevo y el viejo,
esfera.
 

Para ti, mar y más,
esta orquídea violeta
(o azul o roja)
que escogí por ti, ahí,
donde te cogí,
en la orquídea blanca primera
que me cogió por el costado necesario.

Agosto 1972

lunes, 12 de marzo de 2007

No es nada......


No es nada de tu cuerpo,
como dice Sabines,
no son tus ojos grandes,
ni tu pelo abundante

tampoco   esa  sonrisa
atada por siempre
al recuerdo de tu boca
 entre mis pechos,

no es nada del frío
en la almohada
ni la levedad  del lecho
sin tu abrazo
 
ni la última rosa
ya marchita
en el jarrón,
o el vino olvidado
 entre los trastos

no es nada en la mirada
de  los hijos
o el silencio de la música
que hiere
ni ese  espejo vacío
de reflejos

es por mucho  este
desvarìo solitario
de hablarle  a  solas
a mi  corazón abandonado.


Las Meninas según Hilda

Hilda en las meninas

Mirando al cielo

amarilla de espaldas

Rosas de mamà

rosas de mama